Tratamiento conservador
Fármacos condroprotectores
Estos fármacos (conocidos como SYSADOA - Symptomatic Slow-Acting Drugs for Osteoarthritis)
El Derrumal (y otros nombres comerciales como Prontal , Cledium) está compuesto por insaponificables de palta y soja (ASU).
1. ¿Son realmente útiles?
La respuesta corta es: Sí, pero con expectativas moderadas.
Efecto sintomático: Los estudios muestran que son efectivos para reducir el dolor y mejorar la funcionalidad, con una eficacia similar a la de algunos AINEs pero con un perfil de seguridad muy superior.
Efecto "ahorrador": Su mayor valor clínico es que permiten reducir el consumo de analgésicos y antiinflamatorios clásicos, disminuyendo el riesgo de complicaciones gastrointestinales o renales, algo vital en pacientes de mediana edad o mayores.
No son regeneradores: No hay evidencia sólida de que "curen" la artrosis o regeneren el cartílago.
2. ¿Durante cuánto tiempo deben tomarse?
A diferencia de un ibuprofeno, estos medicamentos no funcionan de inmediato.
Fase de latencia: El efecto empieza a notarse recién a partir de las 4 a 8 semanas de tratamiento continuo.
Ciclo estándar: La recomendación general es tomarlos durante 3 a 6 meses de forma ininterrumpida.
Efecto residual (Carry-over): Una característica interesante del ASU es que su beneficio persiste durante 1 o 2 meses después de suspenderlo. Por eso, muchos especialistas optan por esquemas de "ciclos": 6 meses de toma y 2 o 3 meses de descanso.
Largo plazo: En pacientes que responden bien, se pueden mantener por años (hay estudios de seguridad de hasta 3 años), ya que no presentan toxicidad acumulativa.
3. El veredicto clínico
En tu práctica como especialista de miembros inferiores, suele ser más útil en:
Gonartrosis leve a moderada (Grados I-II): Donde todavía hay tejido sobre el cual actuar.
Pacientes polimedicados: Donde quieres evitar el uso crónico de AINEs.
Coadyuvante
Hialurónico
OARSI (Osteoarthritis Research Society International) y ESCEO:
Recomiendan el ácido hialurónico (AH) como una opción de segunda línea para pacientes que no responden a analgésicos simples o que tienen contraindicaciones para los AINEs.
2. El factor determinante: El Peso Molecular
La evidencia sólida se inclina hoy hacia el AH de alto peso molecular (HMW-HA) o los productos reticulados (cross-linked).
Los estudios demuestran que el AH de alto peso molecular tiene una permanencia mayor en la articulación y una capacidad superior para estimular la producción endógena de hialuronato por los sinoviocitos (efecto biológico), además del efecto mecánico de lubricación.
En comparaciones directas, el alto peso molecular supera consistentemente al bajo peso molecular en duración del efecto (hasta 6 meses vs. semanas).
3. ¿En qué escenarios la evidencia es realmente sólida?
Artrosis Leve a Moderada (KL I-III): Aquí es donde los metaanálisis muestran el mayor beneficio. En rodillas con artrosis grado IV (contacto óseo), la eficacia cae drásticamente, acercándose al placebo.
Seguridad: La evidencia es indiscutible en cuanto a su perfil de seguridad. Es superior a las infiltraciones de corticoides a largo plazo porque no daña el cartílago (condrotoxicidad) y permite repetir el tratamiento cada 6-12 meses.
Efecto Diferido: A diferencia de los corticoides (que actúan rápido pero duran poco), el AH tiene un pico de acción a las 4-8 semanas, pero su efecto es mucho más sostenido.
La evidencia es sólida para afirmar que el AH funciona mejor que el placebo y es una herramienta excelente para retrasar la progresión sintomática, pero no hay evidencia de que sea "modificador de la enfermedad" (es decir, no detiene el desgaste radiológico).
Si buscas resultados consistentes, la literatura actual sugiere:
Usar Alto Peso Molecular.
Infiltrar en estadios KL II o III.
Combinarlo con pérdida de peso y fortalecimiento del cuádriceps, ya que el AH por sí solo en un paciente con mala mecánica de miembros inferiores tiene una tasa de fallo alta
PRP (Plasma Rico en Plaquetas)
Como cirujano ortopédico especializado en miembros inferiores, he visto una gran disparidad entre el "marketing" del Plasma Rico en Plaquetas (PRP) y los resultados clínicos reales en el consultorio.
La realidad es que el PRP ha sufrido de una falta de estandarización crítica (variaciones en la concentración de plaquetas, presencia o ausencia de leucocitos, protocolos de activación), lo que provoca una incorrecta indicación
Hay escenarios específicos donde la evidencia empieza a ser sólida.
¿En qué patologías de miembros inferiores hay evidencia ?
Si bien en muchos casos el PRP no altera la historia natural de la enfermedad (como en la artrosis severa), hay dos áreas donde los ensayos clínicos aleatorizados (ECA) muestran beneficios claros:
1. Osteoartritis de Rodilla (Grados leves a moderados)
Es el área con mayor respaldo. Múltiples metaanálisis de ECAs (comparando PRP vs. Ácido Hialurónico o Placebo) indican que el PRP es superior en la reducción del dolor y la mejora funcional a los 6 y 12 meses.
Matiz: No "cura" la artrosis ni regenera el cartílago hialino de forma significativa, pero modula el ambiente intraarticular (efecto antiinflamatorio y anabólico) mejor que otras opciones conservadoras en estadios Kellgren-Lawrence I-III.
2. Tendinopatía Rotuliana Crónica
En pacientes que han fallado al tratamiento conservador (fisioterapia/ejercicios excéntricos), el PRP ha mostrado superioridad frente a las infiltraciones de corticoides a largo plazo.
Estudios: Trabajos como los de Filardo et al. han demostrado que, aunque la recuperación es más lenta que con corticoides, los resultados son más sostenidos y sin el riesgo de atrofia tendinosa.
3. Fasciitis Plantar
Existe evidencia de que el PRP es tan efectivo o ligeramente superior a los corticoides en casos crónicos, con la ventaja de evitar la posible rotura de la fascia plantar o la atrofia de la almohadilla grasa.
¿Dónde la evidencia es pobre o nula?
Tendinopatía de Aquiles: Los estudios de mayor calidad (como el ensayo PATH-2 publicado en el BMJ) han demostrado que no hay una diferencia significativa entre el PRP y el placebo en la ruptura del tendón de Aquiles o en tendinopatías crónicas no insertacionales.
Ligamento Cruzado Anterior (LCA): El uso intraoperatorio de PRP para acelerar la "ligamentización" del injerto no ha mostrado beneficios clínicos consistentes que justifiquen su costo.
Patologia de Meniscos .
Lo nuevo (por venir y analizar)
1. Hidrogeles de Poliacrilamida (iPAAG)
Es quizás la novedad más interesante para la gonartrosis (KL II-IV). A diferencia del ácido hialurónico, que se reabsorbe, este es un hidrogel no biodegradable.
Mecanismo: Se integra en la membrana sinovial, mejorando la elasticidad de la cápsula y creando una capa de amortiguación duradera.
Resultados: Estudios recientes (como los de Arthrosamid) muestran un alivio del dolor significativo y mantenido hasta por 3 a 5 años con una sola inyección.
Valor clínico: Muy útil en pacientes que no son candidatos a prótesis o que quieren retrasar la cirugía el mayor tiempo posible con una intervención mínima.
2. Solución Proteica Autóloga (nSTRIDE / APS)
Podríamos decir que es el "PRP evolucionado". Mientras el PRP se centra en factores de crecimiento, el APS se centra en bloquear la cascada inflamatoria.
Mecanismo: Concentra citoquinas antiinflamatorias (como IL-1ra) y factores anabólicos de la propia sangre del paciente.
Resultados: Los ECAs demuestran que una única inyección puede reducir el dolor y mejorar la función de forma estadísticamente superior al placebo y al AH a los 12-24 meses.
Diferencial: Es especialmente efectivo en pacientes con un componente inflamatorio activo (derrame articular recurrente).
3. Radiofrecuencia de Nervios Geniculados (Ablación)
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